martes, 21 de septiembre de 2010

PRESENTACIÓN
La Casa de la Cultura constituye un espacio privilegiado para el encuentro de niños, jóvenes o adultos con el arte y la cultura; en ella pueden canalizar y concretar sus deseos de aprender a expresarse a través de los lenguajes artísticos, de adquirir los elementos que les permitan conocer y apreciar las diversas manifestaciones de la música, la literatura, el teatro, la danza o las artes visuales a las que tengan acceso, así como también para reconocer y valorar el patrimonio cultural del que son herederos. Lo anterior pone de manifiesto la gran importancia que representa una Casa de Cultura, no sólo para las personas y las comunidades, sino también para la sociedad en su conjunto y muy especialmente para los artistas y creadores, pues en la medida en que mayores sectores de la población tengan acceso a una educación artística, mejores posibilidades tendrán de contar con públicos que se acerquen a sus obras y les brinden condiciones de subsistencia.
Mucho se ha debatido sobre cuál es la misión del servicio educativo de una Casa de Cultura: ¿es escolarizado? ¿a qué nos referimos cuando decimos que es “no formal”? ¿Su función es la de formar “artistas”? ¿Sólo debe restringirse a las disciplinas artísticas tradicionales? ¿Cómo debe vincularse a su contexto social y cultural inmediato? ¿Qué es la iniciación o sensibilización artística? ¿Cuáles deben ser los fines educativos de una Casa de Cultura? ¿Cuáles son las perspectivas para un egresado? ¿Cómo se vinculan las Casas de Cultura con otras instituciones y organismos educativos y culturales? ¿cuáles son los retos que enfrenta un maestro de Casa de Cultura? Estas son, entre otras, algunas de las preguntas que se abordarán con la intención de construir una identidad que articule y unifique, bajo los principios de la diversidad y la pluralidad a las Casas de la Cultura del Estado de Guanajuato.